Eine freie Initiative von Menschen bei mit online Lesekreisen, Übungsgruppen, Vorträgen ... |
| Use Google Translate for a raw translation of our pages into more than 100 languages. Please note that some mistranslations can occur due to machine translation. |
Translations:Benutzer:Arian/Klett-Mini-Test/1099/es
En los residuos de las plantas, en todo aquello que no se ha convertido en semilla sino que ha quedado rezagado, se hallan ante nosotros productos del acontecer natural espacio-temporal. Llevan todavía en sí, en la composición sustancial, huellas de la vida y de la fuerza seminal. Amenazan con caer del todo en la muerte, en la mineralización. Y eso ocurre también y tiene que ocurrir, porque la planta necesita de las sales minerales muertas para despertarlas a nueva vida mediante la fuerza de su organización etérica. Solo que ello debe suceder en el momento oportuno y en la justa medida. Ahora bien, la naturaleza tiene el poder de retardar este proceso de mineralización, o incluso de detenerlo y de reconducirlo hacia algo nuevo. Lo que entonces surge es el humus. Con los residuos vegetales y los desechos animales que regresan a la tierra y se transforman en humus, la tierra se abona a sí misma. Se abona conforme a la máxima «la vida abona a la vida». Con la formación de humus surge una composición sustancial que merece por primera vez el nombre de ser el abono más elemental en la economía de la naturaleza.








