Eine freie Initiative von Menschen bei mit online Lesekreisen, Übungsgruppen, Vorträgen ... |
| Use Google Translate for a raw translation of our pages into more than 100 languages. Please note that some mistranslations can occur due to machine translation. |
Translations:Manfred Klett: Von der Agrartechnologie zur Landbaukunst/1041/es
en lo suprasensible.[1] El éter de vida es en el montón de compost el formador de la vida de una gran multiplicidad de seres vivientes. Esta vida está al mismo tiempo plena de sentido. Cuando este sentido pleno muere en la forma, el éter de vida queda libre para volver a componer sustancias en un contexto vital, al final en el humus. Este, por una parte, sobre la base del oxígeno presente en el humus se convierte en conservador de vida; por otra parte, el humus contiene nitrógeno que, al igual que el oxígeno y otros elementos, está entretejido en una composición material variada y afín a la proteína. Materialmente, el nitrógeno forma el puente hacia lo astral-esencial, lo dador de sentido. De esto puede deducirse que el éter de vida en el humus es la verdadera fuerza formativa, a cuyo servicio se ponen sus tres parientes más antiguos, el éter del calor, el éter de la luz y el éter del sonido. ¿Y no se convierte en la verdadera fuerza formativa precisamente porque, por mediación del nitrógeno, tiene la capacidad de aproximar lo astral a lo etérico y a lo físico? ¿No se convierte por ello el compost (humus estable) en el abono más elemental de una fertilidad duradera autóctona del suelo? ¿Y no confiere este éter de vida, devenido así fuerza formativa, al contexto vital «suelo y planta» el poder de formarse en totalidades, de individualizarse y de convertirse en fiel imagen refleja de su ser enraizado en lo suprasensible? Dondequiera que reconozcamos en lo vivo conexiones recíprocamente activas, plenas de sentido y de sabiduría, seguimos las huellas del éter de vida.
- ↑ Rudolf Steiner: Grundelemente der Esoterik, GA 93a, 30. September 1905, Dornach 1987, S. 44 f.






