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La capacidad disolvente del hidrógeno —en el sentido superior del término— se hace valer morfológicamente cuando, conforme avanza hacia la flor, el follaje desaparece por así decirlo hacia el interior del tallo, y fisiológicamente cuando la fase de formación de proteínas es reemplazada por la de desvitalización, la formación de carbohidratos ricos en hidrógeno: fructosa, aceites esenciales, etc. Ahora bien, lo asombroso es que la valeriana lleva esta tendencia fructificante de lo sulfúrico hacia su polo contrario, la raíz, a su máxima expresión, y con gran intensidad. En ella, lo fragante queda retenido en la corteza. Si se corta la raíz, desprende un olor penetrante, sordo y terreno. En la flor, en cambio, sobre todo al marchitarse, se vuelve volátil respecto de la tierra: huele más floral y envuelve el entorno cercano en una nube de fragancia. Hablando en imágenes: el proceso del hidrógeno disuelve toda determinación de forma de las composiciones de sustancias en el caos de la indistinción del cosmos, en el estado primordial del calor. Dominado por el principio del tallo, el acontecer sustancial de la valeriana —en formación y disolución, de arriba hacia abajo y a la inversa— es atravesado por una intensa astralidad. Este estado de cosas y la relación especial con el calor puede despertar la comprensión de por qué la flor de valeriana no precisa de ninguna preparación ulterior a través de un órgano animal ni de ninguna exposición frente a las fuerzas del cosmos y de la tierra en el curso del año. Probablemente tampoco se podría encontrar un órgano animal adecuado a esta planta. La naturaleza esencial de la valeriana es, en este sentido, polar a la de la ortiga. Así como esta última, en virtud de su «acción interior astral», se crea a sí misma una envoltura dentro de la cual, por la vía del proceso incarnador del hidrógeno, surgen nuevas sustancias, así de polares resultan el proceso excarnador del hidrógeno en las flores de la valeriana. Este disuelve toda configuración en el estado primordial del calor, cuya naturaleza esencial es anterior a todo ser.