Translations:Benutzer:Arian/Klett-Mini-Test/933/es

Aus BiodynWiki

Décadas antes de que los procedimientos mencionados de destrucción de malas hierbas mediante la reorientación de sus procesos vitales se convirtieran en práctica mundial, Rudolf Steiner abrió, a partir de la investigación de la supranaturaleza del cosmos y de su colaboración en la formación de la semilla, el procedimiento de la incineración de semillas de malas hierbas, el «experimento de combustión».[1]Es un método de regulación de malas hierbas que contrarresta la germinación de las semillas. La recomendación es recoger semillas de malas hierbas, incinerarlas —«una llama de madera es lo mejor»— y esparcir la «pimienta» obtenida sobre campos y jardines.[2]Este proceder se fundamenta en el conocimiento de que el crecimiento y su intensificación hacia la reproducción en la formación de la semilla se halla en relación directa con el actuar de los planetas infrasolares de Mercurio, Venus, y sobre todo de la Luna. La Luna refleja de vuelta los rayos del Sol, de los planetas y del más amplio entorno cósmico. La intensidad de este reflejo hacia la Tierra se rige por las fases lunares y es máxima en luna llena. El efecto estimulante de la luna creciente hacia la luna llena sobre la germinación y el crecimiento ha sido experimentalmente constatado en múltiples ocasiones.[3][4]Las malas hierbas semilleras presentan por regla general una elevada fuerza reproductiva, que puede ascender, por ejemplo, en la manzanilla (Anthemis nobilis) a 10.000–20.000 por planta, y en el cardo de campo (Cirsium arvense) a unas 4.500.[5]Con una tasa de mortalidad de hasta el 50%, se encuentran, incluso en campos con escasa infestación, entre 10.000 y 300.000 semillas de malas hierbas germinables por metro cuadrado; en campos con infestación intensa, hasta 30.000 por metro cuadrado.[6]Cuando en la capa superficial del suelo imperan condiciones de germinación favorables —calor del suelo (> 9 °C) y humedad del suelo—, las fuerzas lunares se activan y aceleran la germinación y el crecimiento.

  1. Rudolf Steiner: Geisteswissenschaftliche Grundlagen zum Gedeihen der Landwirtschaft, Dornach 1999, Vortrag vom 14. Juni 1924, S. 155 f.
  2. Ebd., S. 156.
  3. Lilly Kolisko: «Der Mond und das Pflanzenwachstum» (La luna y el crecimiento de las plantas), in Gäa Sophia, Bd. II, Dornach 1927, S. 349–357.
  4. Hartmut Spieß: «Chronobiologische Untersuchungen mit besonderer Berücksichtigung lunarer Rhythmen im biologisch-dynamischen Pflanzenbau» (Investigaciones cronobiológicas con especial consideración de los ritmos lunares en el cultivo vegetal biodinámico), Schriftreihe Institut für Biologisch-Dynamische Forschung, Bd. 3, Darmstadt 1994, 272 S.
  5. Jürgen Appel: «Unkrautregulierung ohne Herbizide. Erfahrungen auf Betrieben der biologisch-dynamischen und organisch-biologischen Wirtschaftsweisen» (Regulación de malas hierbas sin herbicidas. Experiencias en explotaciones de los modos de cultivo biodinámico y orgánico-biológico), Schriftreihe Lebendige Erde, Darmstadt 1982, 113 S.
  6. Ebd.